Maida

Bueno mi debut comenzó el día de mi 35 cumpleaños, en agosto del 2011 y de casualidad. En mi familia materna siempre han sido “dulces” y con grandes complicaciones, familiarizada con la enfermedad desde pequeña y con controles anuales para detectarla. Puedo decir que conocía a la perfección los primeros síntomas y siempre había pensado que si me pasará a mi lo sabría detectar a tiempo, pues no fue así, y es que en mi familia somos “raros” en cuestión de la diabetes. Decir que en la familia no ha habido diabetes infantil o juvenil, nuestra diabetes ha aparecido sobre los 30 años, de manera rápida y sin síntomas. Nada de perdida de peso, nada de acetonas, nada de comas diabéticos, nada de aumento de apetito o micción, solamente cansancio pero nada exagerado.
Lo mío tengo que agradecer que nuestras ganas de tener un niño/a detectarán la enfermedad. Empezamos en febrero del 2011, me mandan una analítica de control para ver como estaba mi cuerpo para el tema de la maternidad. En la visita a la ginecóloga, solo se dedica a decirme que no voy a poder tener hijos por que tengo endometriosis, por una eco (mal hecha) y mirarme a la cara. Como no me quedo conforme con su “diagnostico” pedimos una segunda opinión, resultó que era errónea y en agosto repiten analítica para buscar las causas de mi infertilidad. Sorpresa, el ginecólogo ve que estoy perfecta para tener un niño/a pero que en la analítica ha salido 300 de azúcar, me quedo de piedra y le indico que en la familia hay antecedentes, me remite él mismo a urgencias a que me repitan las pruebas. Ese mismo día pido que me remitan a mi endocrino, al que ha llevado a toda mi familia, he inicio la medicación de insulina lenta. Seguimos con las sorpresas, cuando acudo al médico de cabecera para que me de pautas, resulta que en la analítica de febrero 2011, esa que me pide la ginecóloga ya había una cifra de diabetes de 360 en ayunas, vamos que la “profesional” que me atendió pasó de mencionarme que ya era dulce, me pase 6 meses de mi vida con una ruleta rusa en mi cuerpo, por que yo seguía con mis atracones de chocolate y demás. (Cómo digo sin ningún síntoma), vamos que perfectamente podía haber caído en un coma. Podéis imaginaros el temblor de piernas que me entraron, sabiendo las cifras que mi cuerpo manejaba y lo que podía haber pasado. La primera visita al endocrino como paciente, fue llena de lloros y miedos, me tranquilizó muchísimo ya que pese a todo yo ya llevaba lecciones de la enfermedad aprendidas, llevaba camino hecho de como reaccionar ante situaciones de bajadas y subidas, lo he vivido con mis familiares y sabría reaccionar y no me iba a pillar tan de novata, aunque como me dijo no es lo mismo verlo que pasarlo. Mis miedos por la agresividad de la diabetes en mi familia, como me dijo, no todos los cuerpos son iguales y con prevención no tienen que llegar, soy constante en lo que debo hacer y de hecho he conseguido ser madre hace 3 meses de una niña preciosa con una glico de 6’3 (mi endocrino no me dejaba quedarme embarazada si la glico no la bajaba). Me inyecto insulina lenta y rápida, y mi cuerpo aun esta en una montaña rusa por el tema hormonal del embarazo con muchos picos de hipoglucemias y sé que tengo mucho camino que recorrer, pero como dice mi marido, no puede estar mejor que con una persona tan dulce como yo y que juntos iremos poco a poco saltando esos obstáculos.

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Maida

Henar Mañanes Prieto

Kaixo.. pues eso.. 2 años con la beyty. Como empezar…como 6 meses antes Aitor se encontraba mal mareado, bebía desmesuradamente… por un chaval d 15 años con una altura increíble… todas mis cosas eran.. estas muy alto, estas creciendo…. hasta q x otros motivos llego una analítica. Después de 2 semanas al ir a recogerla yo sola, el estaba en clase.. la pediatra me dice q le lleve a ingresar… tiene diabetes. Yo.. flipada. sin saber mas q no se puede tomar azúcar. No mas explicaciones. Bueno …. ingreso sacándole del cole un medico d medicina interna y le dice… enhorabuena eres diabético. Flipaaaa come d todo haz lo q quieras. Omito cosas x no ser demasiado largo. Gracias al cielo q en este camino encontramos a Bella Ella y tod@s mis chic@s d garrapiñaos q nos enseñaron q había comida mas allá d las ensaladas y la proteína. Y después d 3 endocrinos dimos con nuestro Natxo . X esto digo q autocontrol si. Pero con alguien que te controle

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Henar Mañanes Prieto

Soledad Rpdríguez López

Pues nada yo también os quiero contar la historia del debut de mi hija .Lo que todos sentimos al principio ese desgarro en mi caso fue doble. Mi padre llevaba tiempo luchando con un cáncer de garganta que después de múltiples sesiones de quimio y radio ,le hacia pasar por quirófano para una operación tremenda .Todos estábamos con el corazón encogido por la situación ,cuando se presento lo de Ángela. Mi hija llevaba algo mas de un año con hipotiroidismo autoinmune ,la estaban tratando y tocaba revisión .Una pregunta de la endocrina me hizo pensar que algo no era normal. ¿la habéis notado algún cambio? Los análisis todo bien pero la sed extrema ,el pis un par de noches y el agotamiento me llamaron la atención y se lo comente. Fuimos a casa y quedamos en volver después de comer para hacer una prueba de azucar.486,vistos muchos de vuestros casos no es excesivo y fue cogido muy a tiempo ,doy gracias por habernos enterado así .pero en esos momentos se te viene el mundo encima .Así que mi madre en una planta con mi padre recién operado de cáncer y nosotros en otra empezando esta lucha. Quince días después mi padre volvía a pasar por quirófano esta vez dejando su voz allí. En esos días de angustia que nunca olvidare coincidió con la desaparición de los pequeños Ruth y José .Mi hija saldrá adelante pero el dolor de esa madre es incurable .somos fuertes no nos queda otra ,hay que luchar como dulces guerreros nos va la vida en ello.

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Soledad Rpdríguez López

Merche Fardiño

El debut de mi hija con 3 meses de edad. Un 25 de julio de 1992. Mi hija la pesaba una vez a la semana, no perdía peso, al contrario lo ganaba. Ese día lo observé, la notaba incomoda, se quejaba, estaba recién comida, limpia, fresca, nada de fiebre, no entendía nada. Decidí ir al médico, como era festivo fui por urgencias del hospital. La valoraron y a simple vista no veían nada, que podía ser obsesión de madre, aun así, insistí en que la analizaran, decidieron hacerle un análisis de orina, daba 270, se alarmaron y me dicen que manía de darle azúcar a los bebés en los chupetes, todo eso me lo dicen sin preguntar si se lo daba. La hemoglobina glicosilada estaba en 4.2, llevaba muy pocos días con el azúcar alto. Quedó ingresada porque no había solución para mezclar con la insulina en jeringas de una unidad y agujas de 12mm. Empezó con insulina regular y dieta libre hasta los dos años. Ah, como detecté la diabetes en mi hija, según la endocrino fue intuición de madre.

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Merche Fardiño

Ana Aroca Carrascal

Alberto, mi príncipe sin azúcar…como yo le llamo tiene ahora casi 6 años. Leva desde marzo de 2013 con diabetes , ya mas de 1 año, aunque parece que fue ayer. Todo comenzó tras el carnaval, Alberto empezó con miedos nocturnos, despertándose durante la no he cuando nunca li había hecho, sabanas mojadas y mas mimoso de la cuenta, bebía mucha agua y pedía comida, era como haber retrocedido en su desarrollo evolutivo. Fui al pediatra y le pidió un análisis de orina y mientras se lo hacían o no, yo comentaba mi desesperación por sus pipis y miedos nocturnos en el trabajo…soy maKaixo.. pues eso.. 2 años con la Betty. Como empezar…como 6 meses antes Aitor se encontraba mal mareado, bebía desmesuradamente… por un chaval d 15 años con una altura increíble… todas mis cosas eran.. estas muy alto, estas creciendo…. hasta q x otros motivos llego una analitica. Después d 2 semanas al ir a recogerla yo sola, el estaba en clase.. la pediatra me dice q le lleve a ingresar… tiene diabetes. Yo.. flipada. Sin saber mas q no se puede tomar azúcar. No mas explicaciones. Bueno …. ingreso sacándole del cole un medico d medicina interna y le dice… enhorabuena eres diabético. Flipaaaa come d todo haz lo q quieras. Omito cosas x no ser demasiado largo. Gracias al cielo q en este camino encontramos a Bella Ella y tod@s mis chic@s d garrapiñaos q nos enseñaron q había comida mas allá d las ensaladas y la proteína. Y después d 3 endocrinos dimos con nuestro Natxo . X esto digo q autocontrol si. Pero con alguien que te controle esta, mi compañero , el orientador del cole pensó q todo eran miedos por el carnaval, así q decidimos hacerle un seguimiento con una modificación de conducta no muy severo durante 1 semana y si no funcionaba mas severo en las vacaciones de semana santa, que gracias a Dios ya estábamos hospitalizados, pues una de las premisas de esas pautas era negarle liquido después de las 8.imaginaros!!.Pues bien la semana de prueba como era normal no dio resultado, Alberto se seguía orinando , y el análisis aun no estaba, así q otro compañero, al q doy gracias cada día me pidió q llevase al niño en ayunas al cole, le hizo destrosti y354, yo no sabia q era eso .siempre había pensado q la diabetes era de adultos obesos. Me fui rápidamente al pediatra, desconocida de todo, le sacaron sangre y me enviaron a casa diciendo. E q podía darle su desayuno normal y que volviera a medio día. Así li hice y en ese momento ya estaba en 780, lo ingresaron y con la suerte de q todo estaba bien, ningún otro daño. Lo demás ya lo sabéis todos. Sorprendente…verlo comer , era un niño q no comía nada. Lo q nos tiene en pie? Su responsabilidad y entereza para vivir con esto. Paralelo a esto y en las fechas de hospitalización a mi marido le pillo el ERE del banco de Valencia y tras 13 años trabajando de patitas en la calle. Hoy mi príncipe sin azúcar también es celiaco…pero ni la Betty ni el gluten podrán con nosotros. GRACIAS POR ESTR AHI.A

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Ana Aroca Carrascal

Melanie

El 21 de abril 2014 era mi último día de trabajo. Tras algo más de 5 años en la misma empresa, estaba decidido que por motivos económicos se trasladaban a Hungría. Era una noticia dulce y amarga al mismo tiempo: no había muy buen ambiente en esa empresa, más bien todo lo contrario, pero era una fuente de ingreso y necesaria… Además, unos meses antes había retomado los estudios en la universidad con el fin de estudiar mientras trabajaba y poder así prepararme para un mejor empleo.
Así que de repente me veo, yo persona nerviosa y activa, en casa jugando a la perfecta ama de casa para mantenerme ocupada y no pensar. Me ocupo de mi perro, de las labores de casa, de cocinar, de hacer las compras y de estudiar…En fin, no me dejo ni un minuto para descansar por miedo a ponerme a pensar demasiado y ser pesimista.
De repente voy perdiendo peso. Y pensaron todos “está recuperando el cuerpo que tenía antes”, “ahora tiene más tiempo para cocinar y por eso come más sano”, “quizás el estrés la hacía engordar y ahora como no trabaja pierde peso”… Y empecé a beber mucha agua, yo que solía beber demasiado poco y que los médicos y familiares me recordaban sin cesar que tenía que hidratarme. Llego el momento en que podía beber más de 3 litros de agua al día, que me bebía de un trago el café porque tenía sed, que me paraba en la terraza de un bar para tomar un Nestea en un trago o bien que durante mis paseos tenía que comprar botellitas de agua… ¿Qué extraño? ¿Qué me pasa?
Hoy en día tenemos una herramienta útil y peligrosa a la vez: Internet. Peligrosa porque por supuesto en temas de salud lo mejor es acudir al médico, pero para personas como yo que sin saber porque tienen pánico a los médicos, hospitales, enfermedades… esta herramienta es a la vez útil y a la vez peligrosa por la cantidad y cualidad de información que se puede encontrar, y sobre todo su veracidad. En fin, pensé “voy a mirar en internet los posibles síntomas”. Resultado unánime: ¡diabetes!
¿Diabetes?
Sera una error. No será mi caso.
¿Diabetes?
No. No puede ser. Sigo buscando… Quizás algo a nivel del hígado. Puede ser.
Hablo con mi madre por teléfono y le hablo de la sed y de que en dos meses llevo perdidos unos 14kg. Mi madre me contesta “que extraño, son síntomas de diabetes pero nadie tiene diabetes en la familia.” Y me vi obliga a preguntar algo sobre el ser que nunca hizo parte de mi vida, ese ser que nunca se preocupo de mí y que siempre pensé no tener ninguna necesidad de saber algo de él: mi padre. Le pregunte a mi madre “¿y papa, o alguien de su familia, eran diabéticos?”. La respuesta fue clara: no. Mi familia me decía “¿diabetes? ¡No! ¿Como vas a tener diabetes? Que no, ya verás cómo no. Estas recuperando el cuerpo que tenias antes.” ¿Antes? ¿Cuando hacía mucho deporte, o bien cuando caí en la anorexia?
Acudo por fin al médico que nada más entrar me dice “¡cuánto has adelgazado!”. Pues sí, unos 16kg en menos de 3 meses… Y este me explica que mis síntomas se parecen mucho a un principio de diabetes y por ello me pide una analítica completa.
El 22 de mayo 2014, acudo de nuevo al médico con los resultados. El diagnostico es claro: diabetes.
¿Diabetes?
La cabeza me da vueltas. Parece que me voy a marear. No sé qué decir. Esto es un error.
¿Diabetes?
Nadie en mi familia es diabético. Nunca me han gustado los dulces. Siempre he tenido una buena alimentación. Tengo 29 años. No lo entiendo.
El médico me explica que lo mejor es que vea enseguida un especialista porque es importante que desde un principio me lo expliquen todo bien. Se levanta y se va para verificar que hay una cita libre con algún especialista que me pueda visitar ahora.
¿Qué me explique todo? ¿Qué?
¿Qué hago aquí? ¿Qué pasa ahora? ¿Es grave? ¿Es para toda la vida?
Mi mente no para de hablar pero ni una palabra sale por mi boca. Mi pareja, que me esperaba fuera, me mira y me dice “¿Qué tal?”, yo le contesto incrédula “soy diabética”.
El médico vuelve, me da el nombre del endocrino, la dirección de su consulta y me dice que tengo cita para dentro de una hora. ¿El tiempo vuela o bien se ha parado?
Salgo de la consulta, le explico todo a mi pareja. Me pongo a reír de ello, a hacer bromas de ello, como si todo esto fuera un montaje.
Llegamos al hospital para la cita con el endocrino. Me atienden enseguida. El médico no para de usar términos que no entiendo. Me dice que es un milagro que no esté en el hospital y en un estado grave, que lo extraño es que no haya tenido una cetosis, que seguro que me gusto el hecho de perder peso y que “le cogí el gustillo”, que de ahora en adelante “a cada vez que comes te pinchas”. ¿Me pincho?
La sonrisa se me borra, el rostro se me vuelve pálido, las palabras ya no me vienen, pierdo el sentido de la orientación. No sé donde estoy, porque estoy aquí, no entiendo lo que me dicen, lo que tengo que hacer… El endocrino no me explica nada, no me enseña a pincharme, no me enseña la insulina y me dice que vaya a pedir hora con una educadora y me da una receta para la insulina y un papel con las dosis anotadas. Voy a la recepción para pedir hora con la educadora pero me quedo en blanco delante de la recepcionista. No soy capaz de hablar. Me quedo en blanco o más bien en el vacío, al borde de un precipicio que pronto me tragara. La recepcionista habla pero no oigo nada. Al cabo de un rato le digo “disculpe, perdón, estoy perdida. Estoy completamente perdida.” Ella se encarga de todo y me da cita para una semana más tarde.
Al salir de la cita sigo perdida. Son las 21h y tengo que comprar cosas en la farmacia, tengo que pincharme algo, no sé qué ni cómo pero me han dicho de empezar ya. ¿Y si no lo hago esta noche, y si no hay farmacias abiertas, que me va a pasar? Las preguntas fluyen sin cesar en mi mente, demasiadas preguntas sin respuestas y sin parar. La angustia empieza a devorarme. Al salir del hospital mi pareja empieza a llorar y le da un ataque de ansiedad del miedo provocado por el endocrino que fue muy alarmante y poco tranquilizador.
Cogemos un taxi para intentar llegar a tiempo a la farmacia cerca de casa que cierra más tarde. Llegamos justo a tiempo. No pude comprar todo lo que el endocrino me pedía ya que la farmacia no disponía de todo. Así que nos fuimos para casa con nuestros miedos, nuestras dudas sin resolver, nuestra preocupación, nuestra falta de conocimientos sobre la diabetes… ¿Qué pasara si no me pincho esta noche? ¿Y ahora qué?
Recuerdo que esa noche a penas dormí, sentía los latidos de mi corazón como si este quisiera salir de este cuerpo corriendo tras esta noticia. Toda la noche las mismas preguntas y muchas otras más dieron vueltas por mi cabeza. Cuando me levante por la mañana, parecía que mi cabeza iba a estallar, me sentía mareada, confusa, perdida. Por un momento pensé “Que sueño más horrible he tenido.” De verdad que por un momento pensé que era una pesadilla, solo una pesadilla, un momento imaginario, algo irreal e incluso pude, durante unos segundos, sentirme aliviada. Pero al llegar al comedor, y ver sobre la mesa los papeles del endocrino, comprendí que no era nada imaginario sino que una pesadilla real. Y la angustia, el miedo, las preguntas, el malestar volvieron…
Me sentí sola. Sola frente a algo que no entendía porque me había elegido, que es lo que era exactamente, que es lo que implicaba.
A la semana siguiente, acudí a la cita con la educadora. Esta se quedo boquiabierta al contarle el episodio de la cita con el endocrino. Me explico que no era el protocolo, que me tenía que haber ingresado en el hospital para explicarme lo que es la diabetes, hacerme pruebas, enseñarme lo que son las raciones y la alimentación que debo llevar… A los pocos días después de esta cita, el jefe endocrino me llama tras haber sido contactado por esta educadora. Me pide disculpas por el trato que recibí por ese endocrino y me propone ingresarme unos días en una clínica para poder explicarme todo lo necesario y hacerme pruebas… Yo que les tengo pánico a los médicos y hospitales, prepare mi mochila, cogí un taxi y allí me presente… Necesitaba entender, tener respuestas, explicaciones. Quería cuidarme, hacer lo correcto.
Recibí un trato excelente. Me dieron cariño, información, atención, consuelo, consejos… Hoy me siguen estos mismos médicos y siempre están disponibles. Sigo usando internet pero para buscar contacto con compañeros de esta enfermedad, para buscar en sus palabras consuelo e información.
Ahora mismo creo que lo más difícil de llevar son los nervios. Confió en que pronto pueda superar esta etapa y aprovechar de la vida. Espero de todo corazón poder aprender más sobre la diabetes y poder ayudar de cualquier forma a otras personas en ese momento tan difícil como es el debut. Casi 3 semanas desde esta noticia y me sorprende lo fuerte que puedo ser para no preocupar a los demás, para rápidamente aceptar el tratamiento y haber sido capaz de pincharme sin que nadie me ayude. En esos momentos uno aprende más de sí mismo y de los que están a su alrededor. También es un momento en el que uno se da cuenta de las personas que realmente estarán a su lado en lo bueno y lo malo.

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Melanie

Lidia Nicuesa

Buenas noches!!
Gracias por agregarme al grupo.
Empiezo por presentarme y contar un poco mi debut y la evolución de la diabetes, y también ofreciéndome a ayudar en todo lo que pueda.
Me llamo Lidia y tengo 18 años, soy de Zaragoza. Me diagnosticaron diabetes cuando tenia 5 añitos, y llevo bomba de insulina desde los 9.
Con esa edad es muy difícil comprender lo que te esta pasando, pero me sentía cansada, con sed y hambre, me hacia pis en la cama, no tenia ganas de jugar ni correr… Estaba muy triste todo el día, creo que nunca podre olvidar esa sensación. Mis padres me llevaban al medico pero nada mas que conseguían que les dijeran que eran unos padres pesados, sobreprotectores y que no tenia nada. Nos fuimos de vacaciones al pueblo, pero mi madre no me quitaba ojo, me bajo a la pediatra de toda la vida y enseguida me hizo un pinchacito en el dedo, el aparato marcaba HI. No imaginaba que ese pinchacito se repetiría un mínimo de 7 veces al día desde entonces. Estuve ingresada en la uci un día, y en planta 14. Los pinchazos se hacían notar desde el principio, aunque fue dos años después cuando me reconocieron la fobia a las agujas, un trago muy difícil que todavía hoy recuerdo con tristeza… A los 9 años, y tras una tremenda lucha de mis padres, lograron ponerme la bomba de insulina, mi gran liberación y el comienzo de una nueva vida. Desde entonces no me he planteado separarme de ella ni un momento, a pesar de los rebotes adolescentes y la pregunta constante del ¿por que a mi? Mis controles mejoraron desde que empecé a llevarla y los horarios empezaron a flexibilizarse. Desde entonces, no he dejado de aprender sobre diabetes. Hasta hace poquito, solo por mi, ahora trabajo con diabetes y, aunque jamás pensé que lo haría, estoy encantada de poder hacer lo que hago. Tengo una perrita de asistencia que me ayuda a controlar mis altibajos avisándome de que se van a producir con 20 minutos de antelación (podéis seguirnos por nuestro blog: cinimisegurodevida.blogspot.com), estoy encantada con ella, es una maravilla!!!! Estudio magisterio, y a día de hoy, tengo muchísimo que agradecer a mi madre, su dedicación ha sido increíble. A día de hoy, puedo decir que ser diabética y feliz, es más que compatible!!!

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Lidia Nicuesa

Cupcake de fresa

*75gr de mantequilla o podemos probar con aceite girasol.
*100 tagatosa. Yo solo he usado 70gr.
*30gr de azúcar moreno.
*200 gr de fresas frescas.
*2 huevos.
*300gr de harina.
*Una cucharadita de levadura.
*Dos sobrecitos de gasificante.
* Una pizquita de sal.
Limpiamos las fresas y las cortamos.La echamos en.un bol con el azúcar morena.
Mientras batimos los huevos e incorporamos a continuación el jugo que han soltado las fresas.
Añadimos la mantequilla , la tagatosa hasta que todo este bien mezclado y a continuación las fresas.Batimos todo.
Ahora tamizamos la harina. Yo mientras la tamizo añado la levadura,el gasificante y la sal.Asi se mezclan bien.
Lo incorporamos a la masa anterior y mezclamos.
Ahora vamos llenando los moldes. Yo uso una cuchara de esas para hacer bolas de helado y rasuro con un cuchillo.Asi todos llevan la misma cantidad de masa.
Depende del horno .Pero yo primero precaliento a 250° .Luego lo bajo a 170 y las meto durante 15′ a 20 ‘.
Cuando veo q casi estan meto un palito de brocheta. Y si sale limpio……¡¡¡Listas!!!
Se me olvidaba a mi me han salido 18 . Con un total de 29,6 raciones.
20 raciones harina
3 rac azúcar moreno
1 rac de las fresas
5,6 rac de la tagatosa.

10420111_764551196939297_616325403061090045_n

Receta de Mariló Paniagua Ruiz

Publicado en Recetas de cocina | Comentarios desactivados en Cupcake de fresa

Rosa B.

Mi hija Lucía debutó en Noviembre de 2007 con 4 años y medio.  Llevaba varios días que se levantaba a hacer pis por la noche y me pedía agua, yo llegaba a reñirle porque claro, si bebía agua tenía ganas de hacer pis ( lo que hace la ignorancia). Un día comentando con una compañera de trabajo que tal estaban nuestros niños le conté lo que pasaba con Lucía, que no sabía a que fin todas las noches lo mismo, si era una llamada de atención porque yo cuidaba a un niño por las tardes… esta chica me dijo que quizás tuviera algo de azúcar, yo me quedé como estaba, que era eso de «tener azúcar» en un niño??… pedí cita en su pediatra a escondidas de mi madre porque » a la niña no le pasa nada chica..» y su pediatra al verme y explicarle lo que pasaba hizo un «diagnóstico» y fue este: esta niña no tiene cara de diabética. Me dio un tubito para que la niña hiciera pipí y lo llevara al día siguiente ( un poco para callarme supongo) y si esto era miércoles el viernes estaban llamando por teléfono a casa de mi madre para que por favor fuéramos a recoger a la niña del cole y la lleváramos al centro de salud, eso hizo la abuela y de allí la mandaron al hospital Infantil, cogieron abuela y nieta el bus tan panchas y me llamaron a mí al trabajo, salí pitando sin saber muy bien que pasaba. Lo demás imaginaros, pruebas y más pruebas, pinchazos, lloros, moratones por los bracitos, charlas, hidratos, unidades, tal lío en la cabeza que fue una semana que parece que sea un sueño. Como en todo hay que buscarle el lado positivo diré que después de 4 años de separación del padre de mi hija nos unimos tanto él, su familia, la mía y yo como una piña, por nuestra pequeña, dándome cuenta de la falta que nos hacía a todos y que si yo la amaba, los demás también. Han pasado casi 6 años de eso, mi hija esta feliz, es una niña con diabetes pero sana, muy responsable con sus cosas, divertida, buena, con unos valores tremendos, súper solicitada por todos por su carácter, sin ningún tipo de complejo y a mí como mamá con eso me basta.

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Rosa B.

Victoria

Intentaré explicar brevemente, 17 de junio de 2012, mi hija Lucía hace la primera comunión, le regalan mucha ropa y dinerito, con lo que se compra algunas cositas más durante las dos semanas siguientes, final de curso y tiene excursión a un parque acuático, al llegar esperando que viniese súper contenta la veo cabizbaja, se había hecho pis a su regreso. Raro… Pasan los días y comienza el verano, la vida nos jugaba una mala pasada, 6 de julio su abuelo empeora de una grave enfermedad y fallece a los dos días. A todas estas yo con la mosca detrás de la oreja pido cita a su pediatra (mi hermano también es diabético). Con motivo del fallecimiento de su abuelo la dejo a dormir en casa de una buena amiga, se orina por la noche. Salgo del velatorio de mi suegro el día 9 de julio y la llevo a su pediatra. Cada vez está más delgada, la ropa que le regalaron por su comunión le queda enorme, algo malo ocurre. Con glucometro en mano el diagnóstico es claro, urgente al hospital, analítica a su entrada e ingreso urgente. Glucosa a casi 800. Sólo lloró una vez y hasta la fecha su sonrisa me ha ido dando ánimos para seguir adelante. Desde el primer día se inyectó sola, como sí lo llevase haciendo toda la vida. Es una campeona!!!!

Publicado en Mi debut | Comentarios desactivados en Victoria