Elena

Fue en el año 2008, Jorge creció y adelgazó mucho durante todo el verano, aunque yo me preocupe un poco, la gente me calmaba diciendo que estaba creciendo y pasado a la adolescencia, con lo cual su metabolismo estaba cambiando. Jorge siempre ha tenido fobia a las agujas y cada vez que le hablaba de analítica (le hacia uno de vez en cuando, su padre tiene colesterol y sus abuelos también) era un espectáculo porque a mi me echaban fuera de la sala y a él lo ataban. Mi hermana se hizo una analítica y la derivaron al hospital para hacerse más pruebas (apuntaba que era celiaca) como también es hereditario, decidí que todos nos hacíamos un reconocimiento, a Jorge le toco el 28 de Agosto, trabajo a 6 km. de mi casa y no me dio tiempo a poner el culo en la silla, cuando me llamo la pediatra para que volviera y preparara las cosas que nos íbamos al hospital. Yo desconocía muchas cosas de la diabetes, por no decir todo, solo sabia que se tenían que INYECTAR insulina, con eso fue suficiente, ¡¡¡¡SI NO PODÍA VER UNA AGUJA!!!, encima su padre estaba trabajando fuera a 250 km. de casa, ese día lo recuerdo como el peor de mi vida. Gracias a mi familia al grupo de endocrinos de Ciudad Real y por supuesto a la educadora, todo ha sido más fácil (AUNQUE NO SIEMPRE). Él ha sido y sigue siendo todo un luchador y un gran guerrero, ha demostrado ser más maduro de lo que yo pensé, no se quejo ni siquiera una vez, y tengo que decir que yo solo le he pinchado una vez, él se pincho solo desde el primer día (COMO ME VERÍA EL POBRE) y eso que como todos intenté no dramatizar mucho, pero según me iban informando y yo leyendo cada vez me ponía peor.

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