Debut de Lucas con 14 meses

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Lucas aún no había cumplido los 15 meses cuando empezó a beber mucha agua, algo que no era normal en él y menos en enero, ni siquiera era verano que pudiera hacer calor y justificarse el cambio. Lo comentaba con mi madre y mi hermana y me decían que igual era porque le estaban saliendo los dientes y así se aliviaba, o que a lo mejor salía a su papá, que bebe mucha agua… Pero para mi no era normal que mi niño se despertara varias veces por la noche, se pusiera de pie en la cuna y señalara su botella de agua, y a pesar de habérsela bebido casi entera, llorase si se la quitaba… Aún no hablaba, así que cuando estábamos por ahí no podía pedir agua, pero en cuanto entrábamos en casa y veía su botella quería beber. Por supuesto, también empezó a tener escapes del pañal al hacer mucho más pipi durante la noche….Sólo esperé un par de semanas antes de llevarle al pediatra, con la esperanza, eso si, de que no fuera nada, pero sabía que podían ser síntomas de diabetes. Una tarde, después de la clase de natación, me acerqué a la consulta del pediatra por comentarlo aunque fuera con una enfermera. Cuando le conté a la chica de recepción por lo que iba, me dijo que no pasaba nada, que si también hacia pipi estaba bien, y tuve que ser yo quien le dijese que y si era un síntoma de diabetes. Entró a comentárselo a la pediatra y al salir me dijo que según la pediatra no tenía por qué ser nada, pero que me daba cita al día siguiente para que le contase a ella todo. Al día siguiente era viernes, 6 de febrero, y en cuanto entramos en la consulta y le dije a la pediatra lo que pasaba, pesó a Lucas y le hizo su primer destroxtis. Había perdido medio kilo en una semana (yo también me había dado cuenta de que estaba más delgado), y su glucemia en sangre dio 365. Diagnóstico probable: diabetes. Llorando le dije que había merendado hacía poco fruta, que si no podía ser por eso, y me dijo que no, que como mucho tendría 180 o así… Así que nos mandó directamente al hospital, avisándome de que a veces los niños tenían que ingresar en UCI porque llegaban muy malitos, aunque no creía que fuese el caso de Lucas, ya que me había dado cuenta muy pronto y se le veía bien. Fue muy amable, llamó al hospital para ver qué pediatra estaba de guardia y avisar de nuestra llegada, y me dijo que llamase a mi marido para no ir sola, porque yo no tenía consuelo. Así que, directos al hospital, y Lucas ingresó directamente en planta porque afortunadamente estaba bien. Todo el mundo me preguntaba que como me había dado cuenta tan pronto, pero es que había sido un cambio muy brusco de la noche a la mañana. Analíticas, radiografías, …y mi miedo, que no fuera diabetes, porque al fin y al cabo hay miles de cosas más graves y peores que esto, aunque desde ese día no dejo de preguntarme por qué no pudo ser a mi y no a él, tan pequeño…. Estuvimos 15 días ingresados, pero porque directamente el endocrino pidió bomba y sensor para el niño al ser tan pequeño, y tuvimos que aprender el manejo, el conteo de hidratos, etc. Y Lucas en esas dos semanas se convirtió en el rey de la planta y se ganó a todas las enfermeras con su alegría y sonrisas. Cumplió los 15 meses allí.

Maria Jesus

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